Procrastinar...

Hoy, después de más de tres meses, pude terminar de leer el primer libro de Canción de Hielo y fuego (o Juego de Tronos).
Honestamente la lectura es bastante fluida y entretenida, sin embargo, he demorado más de lo planeado en terminarlo.
En realidad, culmino (si es que lo hago) siempre fuera de mis plazos. Es una manía muy propia; dejar las cosas a medias no es nada halagador, pero debo admitir que padezco de ese mal.
Me entusiasmo al empezar cualquier actividad, pero con el paso del tiempo pierdo interés, y si lo finalizo es por algún deber moral conmigo misma.
Puedo hacer una lista interminable de lo que culmino a duras penas, y aunque no me satisfaga, lo culmino.
Sospecho que mi vida es una procrastinación, en sí misma. Supongo que si no termino el último de mis días de muy mala gana por no tener energías para concretar mis planes; no terminaré mi vida.
Hasta empiezo a imaginarme siendo un alma vagando por ahí, pretendiendo terminar sus pendientes; y dada la manía que tengo, vagaré durante toda la eternidad.
Me propuse en algún momento anotar mi lista de pendientes, pero como se imaginan, no la terminé ( ni la empecé).
Intentaría acudir a un profesional y pedir ayuda, pero apuesto lo que sea a que iré emocionada una semana y lo dejaré todo a medio andar. Me sorprendo como es que aún no he abandonado la carrera (quizás mi madre tenga mucho que ver) o como hace ya un buen tiempo no he cambiado de trabajo, por reclamo (excusas) de mejores tratos.
Sospecho que en algún momento me ahogaré entre tantos papeles por terminar, o me marearé de tanta película a medio camino, animes incompletos, canciones por buscar, libros por leer, dibujos incompletos, historias a medias (es un milagro que termine este texto).
Supongo que procastinar es un defecto muy humano (y hasta divino) y estoy segura que todos, en algún momento de nuestra vida hemos dejado cuestiones incompletas...



Comentarios
Publicar un comentario